Las películas tristes gustan y mucho, el motivo es sencillo nos hacen felices y esto es algo que lo dice la ciencia.

Según un reciente estudio de la universidad de Ohio, las emociones negativas nos invitan a ser más críticos y reflexivos sobre nuestra propia vida. Mientras una comedia romántica nos aligera la mente y deja por unos segundos pensados qué bien está el mundo, ver una tragedia nos hará pensar en nuestro alrededor. La Universidad de Oxford también refuta estas teorías, además señala que ver películas tristes nos hace sentir mejor y tiene las mismas consecuencias en las personas que ver una comedio o trabajar en equipo.

Redacción (Agencias)